jueves, septiembre 13, 2007

 
Biocombustibles


Hartmut Michel, premio Nobel de Química en 1988, planteaba recientemente en el diario "El País" la no neutralidad de los biocombustibles, no tanto en sí sino por el consumo y posterior producción de CO2 derivada de su fabricación. El planteamiento merece ser especialmente escuchado en medio de la moda "bio" y de sus consecuencias respecto de los precios de alimentos básicos.

El problema se plantea en dos frentes, citando al mismo profesor "Para producir algunos biocombustibles, como el etanol, hace falta invertir mucha energía en forma de fertilizante, de transporte..." "Para eso hay que invertir casi tanta energía como la que hay en el etanol. Y si obtienes esa energía de combustibles fósiles, acabas emitiendo más CO2 de lo que emitirías simplemente usando gasolina en el coche." Fascinante, pero a ello se junta la deforestación que se produce en las selvas tropicales de Brasil, el Sureste de Asia y África, para producir cultivos como la soja. Este proceso quema literalmente los pulmones de la tierra, y en cómputo global, como indica un reciente estudio publicado en Science, la sustitución de los combustibles fósiles por los biocombustibles, no sólo no disminuirá las emisiones de CO2 sino que las aumentará entre 2 y 9 veces en los próximos 30 años.

El ejemplo de la caña de azúcar en los países en que este cultivo crece como si fuera hierba, sin fertilizante, como Brasil, resulta esclarecedor, ya que en este caso sí puede ser un proceso rentable. Los factores geográficos cuentan, y es importante pensarlo cuando estamos lanzados en una carrera por la potenciación de los biocarburantes, sin haber hecho el cálculo global de emisiones que se producen.

Comments: Publicar un comentario en la entrada



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?